Con las patatas hacemos un puré a base de leche, mantequilla, sal y nuez moscada (las cantidades a gusto de cada uno: Si se quiere un puré mas suave se añadirá nos 3 vasos de leche, si mas espeso 1½) . Rayamos el queso y reservamos. Machacamos unos 4 dientes de ajo en un mortero y le añadimos un chorrito abundante de aceite.Si algo me gustaría dejar a mis hijos es mi amor por la cocina. Estas recetas servirán tanto para eso como para que me conozcan un poco más.
domingo, 18 de abril de 2010
Costillas de Cordero Lechal sobre torre de patata e hilos de queso y aceite de ajo.
Con las patatas hacemos un puré a base de leche, mantequilla, sal y nuez moscada (las cantidades a gusto de cada uno: Si se quiere un puré mas suave se añadirá nos 3 vasos de leche, si mas espeso 1½) . Rayamos el queso y reservamos. Machacamos unos 4 dientes de ajo en un mortero y le añadimos un chorrito abundante de aceite.domingo, 4 de abril de 2010
Verdinas con Almejas
Vamos a necesitar 500gr de verdinas, 3 zanahorias, 2 cebollas, 2 tomates y 100 gr de Almejas.
Ponemos a cocerlas en un bol con agua hasta que las cubran completamente. Cocemos durante unos 15 minutos y desespumamos continuamente.
Pelamos las zanahorias, los tomates y las cebollas y las ponemos en el bol junto a las judías.
Dejamos cocer durante unas dos horas (si las hacemos con la olla exprés será menos tiempo). Vamos añadiendo agua a las verdinas conformen se vaya necesitando para que siempre estén cubiertas.
sábado, 20 de marzo de 2010
Albóndigas a mi manera
La variaciones se basan tanto en el tipo de carne: ternera, cerdo o incluso de cordero; como en los ingredientes: huevos, o pan rallado, o miga mojada en leche; o en las especias: yo nunca me acuerdo de una vez a otra las que uso, ya que abro el armario de las especias y echo mano de las que en ese mismo momento me parecen las mas adecuadas. Nunca las mismas.
Y en cuanto a la salsa con la que se acompañan las albóndigas otro tanto de lo mismo: mil opciones y mil variaciones: con cebolla, con puerros, con zanahoria, con tomate, con vino, etc.
Yo no me suelo complicar en cuanto al principal ingrediente, ni siquiera me dirijo al carnicero para pedirle ningún corte especial para picar. Mi supermercado me da la suficiente confianza como para elegir una de las bandejas de carne ya picada (no una de esas de carne “preparada” en la que añaden también especias).
Hoy la mezcla ha sido con pan rallado, ajo en polvo, salsa de soja, eneldo, sal y, como toque original he rallado un poco de parmesano y se lo he añadido al resultado final. Si no hago algo diferente no me siento cómodo. :-)
Luego las bolas hechas con la mano se pasan por harina y se fríen en aceite caliente reservándolas.
En la misma cazuela de haber freído la carne se sofríe cebolla y zanahorias picadas y se desglasea con un baso de vino tinto. Sobre esa base hoy he añadido una lata de tomate triturado y la he dejado reducir. Luego la he pasado por la batidora y he añadido las albóndigas a la salsa.
El acompañamiento es sierre unas patatas fritas.
Nota aclaratoria. A mi mujer esta versión no ha sido la que mas le ha gustado de las que llevo hechas hasta el momento (la variación de la lata de tomate triturado no le ha parecido acertada), aunque a mi me han parecido muy sabrosas, pero he de reconocer su excesiva próximidad a unas albóndigas con tomate. De todas maneras os dejo a vosotros que la valoréis y en otra ocasión añadiré otra versión.
domingo, 14 de marzo de 2010
Guiso de Ternera con Risotto
Guiso de Ternera.
Risotto de boletus.
Adjunto foto de cómo quedó el plato.
domingo, 24 de enero de 2010
Tagliatelles con chipirones y langostinos
Cocemos la pasta y vertimos la salsa por encima.
Nota: Lo hemos acompañado con un vino blanco afrutado de Madrid que nos ha encantado: Alma de Valdeguerra.
lunes, 4 de enero de 2010
Cena de Nochevieja 2010
La receta de chupa-chups inicialmente pensada sufrió cierta modificación: Al ir a buscar a la bodega el Jerez necesario para su elaboración (la llamo bodega en un intento de dotarla de distinción pero realmente es la parte del trastero donde guardo las botellas), encontré que no tenía, así que, puesto que no tenía sentido comprar una botella para usar sólo una pequeña cantidad para esta ocasión, decidí sustituirlo por una reducción del Sauternes (tampoco tenía pero este vino tiene gran aceptación en casa y rara vez no se gasta la botella una vez abierta). Pero si usaba este vino con el foie me quedaba sin el acompañamiento pensado, la gelatina. Buscando un sustituto se me ocurrió añadir una salsa de chocolate para así seguir en la línea de un acompañamiento dulce, y mejor que hacerlo en salsa usarlo como cobertura y así pasó de ser un chupa-chups a un bombón.
Uno de los comentarios de última hora de mi mujer fue relativo a la ausencia de un primer plato. Ella consideró que el inicialmente elegido, el crujiente de pato, no era adecuado y que habría que añadir algo mas identificable como tal. Ahora me tocaba ver qué poder hacer en tan poco tiempo. En anteriores ocasiones ya había preparado una crema de calabaza con naranja y otra de guisantes con lechugas, así que volvía a pensar en algún tipo de crema o sopa como sustituto.
Otra modificación que tuve que hacer al menú, forzado por las circunstancias. La receta del flan de chocolate la tuve que usar para el postre de Navidad así que busqué otra opción para el postre. Queriendo hacer un postre ligero para así no terminar la velada con algo demasiado pesado, opté por la opción de la crema de queso, en este caso mascarpone, que es el que mejor combina en un postre. Como a mi mujer le encanta el marron glacé pensé hacer una crema con esa base para acompañar al mascarpone pero se hubiese convertido en una crema de nueces en lugar de un marron glacé. Así que lo que hice es triturar unos pocos, mezclarlos con unas hojas de gelatinas e introducir unas raciones dentro de cada una de las porciones de la crema de queso. Como acompañamiento unas grosellas, una mora y una crema de chocolate decorando el plato.domingo, 20 de diciembre de 2009
Costillas con patatas.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Menú de Nochevieja 2009. Bocetos.
¡Ya estoy lanzado!. La fecha es el 31 de Diciembre y ya voy dando los pasos adecuados con suficiente antelación como para tener todo preparado a tiempo.
Aquí podéis ver los bocetos del menú para la cena del 31 en casa. Tras dos semanas revisando mi biblioteca gastronómica, bueno realmente no revisé todos y cada uno de los libros sino los que me susurraron al oído que en sus entrañas podría encontrar la inspiración necesaria, tengo la lista de finalistas.
Tan saturado está uno de concursos televisivos, que este año se ha realizado en mi cabeza la versión gastronómica del “tu si que vales”. Cada una de las creaciones exhibía sus encantos frente al escenario de mi cabeza y como jurado se encontraban la originalidad, la experiencia y un extraño personaje que era la vanidad.
La originalidad ha puntuado cada plato basándose en la presencia que tendría el plato en la mesa. La experiencia ha estado evaluando si yo contaba con las suficientes habilidades para realizar cada plato. Y por ultimo la vanidad daba su voto en función de si cada receta podría incrementar mi ego de cocinero con nuevos retos gastronómicos.

Alcachofa frita. Crema de queso // Vinagreta
Se limpiarían las alcachofas quitándolas las hojas duras, posteriormente se cortarían en rodajas finas blanqueándolas un instante agua hirviendo para luego freírlas en abundante aceite caliente y así presentarlas como aperitivo pinchadas en un palillo acompañándolas con una salsa, bien de crema de queso o bien de una vinagreta. La decisión aún está pendiente.
Langostinos envueltos en fideos. Ketchup casero.
La idea es rebozar unos langostinos en unas tiras finas de pasta bric y freírlos. Luego hacer un Ketchup casero (bajo receta de Jaime Oliver) y presentarlo unos pequeños cuencos que compré el otro día en una tienda de la calle Hortaleza y que estoy deseando estrenarlos.
Chupa-chups de foie con gelatina de Sauternes.
Hay que dejar el foie a temperatura ambiente para que sea fácil trabajar con él (tengo en el congelador un trozo de hígado de pato que me traje en mi último viaje de trabajo a París que esperaba una receta como esta para volver a la vida) luego mezclarlo con un poco de Jerez y hacer unas bolitas. Recubrir las bolitas con pipas peladas y dejar endurecer en la nevera. Calentar el Sauternes en un cazo y añadir unas hojas de gelatina. Enfriar en la nevera y remover antes de presentar en el plato junto al foie.
Salpicón de Marisco sobre Lima // Pollo al curry sobre Lima
En uno de los libros aparecía una receta de pulpo presentada sobre una lima vaciada. La experiencia dio su voto negativo a esta receta pues aún no me atrevo con el pulpo, pero la originalidad premió el detalle de la presentación de la lima, así que hubo que reunir al jurado y ver qué giro se le podía dar a la receta para que todos diesen su visto bueno. La opción mas valorada fue hacerla con un Salpicón de marisco, pero, teniendo en cuenta que una de las recetas seleccionadas con anterioridad era de Langostinos, había que tener en cuenta un plan B y se eligió la posibilidad de la variación del Pollo al curry.
Copa de crema de patata al vodka / crema ligera de Puerros / Crema de Coliflor.
En todo repertorio de entrantes siempre hay que incluir algo en copa… (Nótese aquí el tono snob e irónico con el que digo la frase). Así que, buscando qué poder hacer en este formato, salieron varias opciones que aún tengo que refinar antes de decidirme.
Tartaleta de Flan de Chocolate con Helado de Turrón.Esta receta es una combinación de otras que han dado buen resultado en otros años. Un flan de Nata con chocolate y un helado casero de turrón. Sin complicaciones ya que el postre hay que realizarlo con antelación para que no haya que levantarse de la mesa durante la velada para prepararlo.
Crujiente de Pato con Manzana y Balsámico.
Hacemos un cono con una hoja de pasta bric e introducimos dentro el magret de pato desmenuzado junto con unos taquitos de Manzana previamente pasada por una sartén con un poco de mantequilla. Lo introducimos en el horno para tostar ligeramente la pasta bric. Se sirve con una reducción de balsámico.
Carré de Cordero a la Miel y Romero.
Podemos decir que el Carré es, cual vestido de cenicienta, lo que necesitaba el cordero para ser el invitado especial en la cena de Nochevieja. Imaginar el corte limpio sobre el plato, con unos accesorios de miel y romero hizo que empezase a salivar al momento.
El acompañamiento ya lo decidiré mas adelante, pero los candidatos iniciales son el puré de batata, el puré de castañas o la salsa de frambuesa.
Helado de Vainilla con Manzana Crujiente y virutas de Oreo.
La creatividad justa en un postre ligero. Trabajar con vainilla fresca en una asignatura pendiente que me gustaría poder realizar en este año. Pensando en qué sabores pueden armonizar se me ocurrió el detalle de manzana y además ponerlo en crujiente para así mezclar diferentes texturas. El tema de las virutas de Oreo también vino como inspiración gracias a Jamie Oliver que en una receta de arroz con leche le añade un merengue desmenuzado para así tener el toque crujiente en el plato, y yo, con su permiso, tomaré prestado esta idea con la variación de la galleta.
Estas son las recetas candidatas. Aún queda tiempo para refinarlas, volver a valorarlas y hacer la selección final.
Os mantendré informados.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Fondue. Homenaje a mi tío.
Tengo familia en Suiza y de pequeño pasábamos muchas navidades con ellos. Cuando mi tía nos preguntaba si había algún plato especial que queríamos que nos hiciese mientras estábamos allí, la Fondue era uno de ellos.
Según tradición Suiza la Fondue es un plato que preparan los hombres, así que a mi mente viene la imagen de mi tío, todo lo grande que es, de pié, en la cocina preparándola mientras nosotros, sentados a la mesa, esperábamos pacientemente. Por eso la receta “familiar” me la ha pasado él, y no por escrito sino simple y llanamente por tradición oral: a base de las numerosas veces que le he visto prepararla y que se me ha quedado grabado a fuego en mi memoria.
Primero cortaba unos dientes de ajo, frotaba el fondo del Caquelon con ellos y lo ponía al fuego. Luego añadía unas gotas de Kirch y, cuando el calor empezaba a llenar la cocina de aromas, añadía los quesos (siempre Gruyére y Emmental) previamente rayados. También bicarbonato en la cantidad de la punta de una cuchara.
El siguiente paso es, siempre según mi tío, el mas importante. Hay que remover todo sin parar hasta que se funda homogéneamente y siempre con una pala de madera, girando en sentido de las agujas del reloj. La razón de que haya que hacerlo sin parar es para conseguir que los ingrediente se mezclen, pero porqué hay moverlos en sentido de las agujas del reloj siempre ha sido un misterio para mi que nunca me he atrevido a preguntar y, por supuesto, tampoco me atrevido a probar a hacerlo en el otro sentido por miedo a que sea verdad.
Cuando todo ya está bien fundido y mezclado, un toque de pimienta blanca y de nuez moscada da el punto final al plato.
Por eso la Fondue está entre mis recetas mas queridas y entrañables, así que cada vez que mi hijo mayor me pide que les haga este plato (siempre dice que es su plato favorito) me alegra saber que la receta familiar seguirá transmitiéndose y que cada vez que de mayor él la prepare, se acordará de su padre.
P.D. Como habréis podido advertir, no he hecho referencia alguna a cantidades. Este plato es lo que tiene, puedes encontrar tantas recetas como habitantes hay en Suiza, así que entre esto, y el hecho de que yo tengo ya tomadas las medidas a ojo tras muchos años de pruebas, es mejor si la vais a hacer vosotros que escojáis cualquier receta que podéis encontrar en Internet que seguro que os sale para chuparse los dedos.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Ya es navidad. Menú de Navidad.
Normalmente empezamos sacando el árbol de la caja (nuestra conciencia ecológica, alimentada por la comodidad y por el bolsillo, nos hizo hace unos años inclinarnos por uno artificial de media altura que, aunque al igual que los naturales, va perdiendo hojas año tras año, nunca dará la presencia y magnificencia al salón de estos ), y su decoración se lleva a cabo durante toda una jornada. Esto se ha convertido en un proceso perfectamente definido y ejecutado hasta el mas mínimo detalle por mi mujer.
Hace ya años que he abandonado la intención de poder opinar de alguna manera en esto. Los pasos están claramente establecidos en la cabeza de mi mujer y cualquier intención por mi parte de salirme del guión será corregida convenientemente.
Lo primero es colocar las luces. Aristóteles decía que la virtud está en el punto medio y mi mujer lleva dicha regla a su máxima expresión aplicándola a la posición que han de tener las luces: ni demasiado dentro del árbol que si no no se ven, ni muy fuera que entonces además de la luz se ve el cable. Para ella esto es una ciencia y se encarga de ella como quien hace encaje de bolillos con las ramas del árbol.
Posteriormente han de colocarse las bolas grandes, siempre en la parte baja, rodeando todo el árbol en perfecta sincronía. Luego las medianas a media altura, y, por supuesto, las pequeñas en lo alto. Esto es lógico y supongo que en todas las casas se lleva a cabo este método, pero, teniendo en cuenta que sólo tenemos bolas de dos colores (no de todos ya que el requisito que había a la hora de elegir las bolas del árbol era que tenían que hacer juego no sólo unas con otras sino con el resto de adornos del árbol y, por supuesto, con el conjunto de decoración del salón) la colocación por colores también tiene que ser bajo ciertas normas: no muy juntas unas de otras, por supuesto no en la misma línea horizontal y nunca, repito, nunca, tienen que estar juntos adornos del mismo color. Así que la colocación de las bolas y del resto de adornos se parece mas a hacer un sudoku que a otra cosa.
Pues, aunque oficialmente ya he empezado la navidad, las negociaciones preliminares sobre con qué familia hemos de pasar las fechas importantes ya se habían iniciado hace unas semanas. Afortunadamente las reglas ya están claramente definidas así que en estas conversaciones no hay vencedores ni vencidos, y yo me llevo cada año el día que queda “huerfano”. Este año me toca la perita en dulce de las navidades, la noche del 31 de Diciembre. Así que ya es hora de ir pensando en el menú que voy a preparar.
El diseño del menú de dicha fiesta pasa por varios pasos. El primero de ellos es la elección de cual será el ingrediente del plato principal del menú. Y para ello he de saber qué invitados tendré en esa noche y en qué ocasiones han estado en casa. Eso me ayuda a eliminar determinados platos, preparaciones e ingredientes con el fin de evitar repetirme (hay ciertos platos que tienen éxito entre mi familia y siempre intento que todos los prueben en una ocasión u en otra pero no puedo permitir volver a hacerlos en estas fechas). Además para estas ocasiones especiales de Navidad tengo que introducir otro elemento en la ecuación de la selección y es que no sólo vale con buscar una materia prima que no haya ya utilizado sino que la selección ha de estar acorde con lo importante de la fiesta. Es así como siempre descarto ciertos ingrediente por no superar el corte: el pollo, la ternera, el cerdo, la merluza, el besugo, etc. Si, ya sé, esto es discriminación culinaria, y soy muy mala persona por hacerlo pero así funciono y tengo que vivir con ello.
El segundo paso es la creación del menú. Una vez seleccionado el ingrediente del planto principal he de desarrollar tanto la receta que dará lugar al plato principal como las del resto del menú. Eso está unido a una labor de investigación en mi biblioteca gastronómica. Tengo unos cien libros de cocina (es cierto, no exagero) que me sirven de inspiración, aunque para estas ocasiones siempre echo mano de los grandes: Santamaría, Adriá, Girardet, Arzak, Berasategui, Balaguer. De uno extraigo una técnica, de otro un material, de un tercero una presentación y así voy creando varios bocetos y opciones de cómo puede ser el resultado final.
Ahora llegamos al tercer paso. El refinamiento. Una vez que tengo una lista de posibilidades la dejo macerar varios días en mi cabeza. Imaginando su confección, los pasos que hay que llevar a cabo, así como el resultado final. Eso me ayuda a depurar ciertas terminaciones así como a descartar algunas de ellas. Con eso vuelvo a tener una nueva versión del boceto de menú que ha de pasar por el último paso.
El control de calidad, se basa en someter la propuesta de menú a mi mujer, con el fin de que sea revisado bajo otros criterios que no sólo los meramente gastronómicos. Esto puede suponer desde la vuelta al punto dos (del punto uno nunca paso si no a habido una aceptación previa por ambas partes) hasta un nuevo refinamiento.
Con esto ya llegamos a la ejecución del menú propiamente cuyo resultado, para ser honesto, muchas veces no se ajusta perfectamente a lo que se pretendía (siempre hay imprevistos e improvisaciones de última hora), pero que siempre me proporciona una gran satisfacción es si mismo.
Pues en eso andamos, ya sólo quedan 26 días para todo el proceso y creo que me va a pillar el toro.
Os mantendré puntualmente informados.
